LASER A DIODOS FOX III

El láser genera unos rayos de luz especial, capaz de interactuar con los tejidos para tratar los problemas de tu boca y de tus dientes con una acción simultánea de bioestimulación que acelera y mejora la calidad de cicatrización

El láser se emplea en muchos hábitos de la medicina: en oftalmología (lo más extendido), en odontología, en neurocirugía robótica (lo más avanzado). ¿Por qué? Porque una terapia con láser garantiza la reducción de dolor intra- y post- operatorio, una cicatrización más rápida, un resultado final sin traumas y sin estrés.

El láser permite efectuar tratamientos únicos con precisión y rapidez. Es eficaz en caso de hipersensibilidad (calor y frio), herpes, aftas y angiomas.

La tecnología láser es particularmente indicada en los tratamientos para niños, permite trabajar los tejidos duros, por ejemplo tratar la caries sin anestesia y en total ausencia de vibración y ruido.

Entre los diferentes usos más comunes del láser, podemos encontrar:

* Hipersensibilidad dental: permiten el sellado del túbulo dentinario, y así reducir la sensibilidad

* Enfermedad periodontal: permiten reducir la presencia de microorganismos en las bolsas periodontales y eliminar el epitelio del interior de las mismas

* La caries dental: en estos tratamientos se utiliza el láser para eliminar la caries del diente y preparar el esmalte para recibir el relleno. Siempre y cuando se trate de cavidades pequeñas.

* Blanqueamiento: se utiliza para acelerar los procedimientos de blanqueamiento. Una solución de blanqueo con peróxido se activa con el láser para que el tratamiento sea más rápido

* Heridas: permite evitar el sangrado por su actividad cauterizante, lo que facilita la cicatrización y, por tanto, reduce el riesgo de infecciones

* Extirpación de lesiones: el láser puede servir para extirpar lesiones y aliviar el dolor de las aftas dolorosas.

* Dolor orofacial y Disfunción de la articulación temporomandibular: reduce el dolor muscular al estimular la producción de los opioides endógenos.